domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 27.

Álvaro salía de casa de Dani con una maleta pequeña y se dirigía a su coche para guardarla. No sabía que ropa llevarle a Dani, así que cogió un poco de todo, igual que había hecho con Carlos. Cuando la guardó pensó en ir a tomar algo antes de partir. Se sentó en una cafetería y pidió un Nestea mientras ojeaba Twitter y respondía algunas menciones.
-Perdona, ¿tú eres Álvaro? -Le dijo una chica.
-Sí, soy yo. ¿Quieres una foto o algo? -Respondió Álvaro amablemente.
-No. -Respondió la chica riendo. -Soy Marta.
-Lo siento... No caigo ahora mismo...
-Estoy saliendo con David.
-Ah, claro. Marta. Ahora sí que sé quién eres. No te conocía en persona, lo siento. -Dijo Álvaro dándole dos besos a Marta.
-No te preocupes. -Respondió ella sonriendo. -¿Qué haces en Madrid? David me contó lo de Blas...
-He subido a por algo de ropa para mí, Dani y Carlos... Nos quedan unos días que pasar allí...
-Entiendo... Me encantaría estar con David ahora.
-Si quieres, puedes venirte conmigo. Están alojados en casa de una amiga, sus padres la alquilaban y al contarles lo sucedido se la han dejado. David tiene la habitación más grande, y es un piso espacioso por lo que me han dicho.
-No, no quiero molestar.
-¡Venga ya! No molestas. -Responde Álvaro con una sonrisa. -Vamos a tu casa, coges algo de ropa y nos vamos.
Marta le sonríe a Álvaro y termina accediendo. Recogen algo de ropa y salen de Madrid.

Por otra parte, Verónica anda dando tumbos por Madrid. Parece que busca a alguien, pero no consigue encontrarlo.
Llega a un edificio viejo, con las paredes amarillentas. Se monta en el ascensor y pulse el botón que la lleva hasta el 4º piso. Baja y llama a una puerta que tiene marcas de disparos en la puerta y alguna que otra mancha de sangre en el felpudo.
-¿Quién es? -Pregunta una mujer con voz poco amigable.
-Soy una clienta. -Responde Verónica.
La mujer abre la puerta y Verónica entra.

sábado, 25 de mayo de 2013

Capítulo 26.

Álvaro está buscando aparcamiento cuando recibe un mensaje de WhatsApp de María en el que le pide que se pase por su casa lo antes posible. Al parecer tiene una buena noticia. Álvaro aparca y llega hasta la puerta de María.
-¡Hola! ¿Ya estás aquí? Si te he mandado el mensaje hace dos minutos. -Dice María sorprendida.
-Es que me has pillado aparcando. -Responde Álvaro. -¿Qué tenías que decirme?
-Pues... A mi padre le ha salido un viaje urgente de empresa, y ha invitado a mi madre. Se van los dos solos y... Bueno... Me quedo sola en casa una semana... Y como Blas está en el hospital, podrías quedarte conmigo.
-¿En serio? ¡Pero eso es genial! -Dice Álvaro abrazando a María cariñosamente.- Yo tengo que ir a Madrid a coger algo de ropa... Pero regresaré esta noche.
-Vale amor, te espero aquí. ¿Dónde se quedan los demás chicos?
-Los padres de Nuria les van a dejar un piso que tienen para alquilar.
-Ah sí... Conozco ese piso. -Dijo María.
-Bueno, me marcho ya para Madrid ¿vale? Volveré pronto.
-Vale. Ten mucho cuidado. -Respondió María abrazando a Álvaro.
-Te lo prometo. -Le contestó él.
Álvaro subió a su coche y puso rumbo a Madrid. Pero antes se pasó a recoger las laves de Dani y Carlos, para bajarles algo de ropa a ellos también.

Por su parte, los chicos ya estaban instalados en el piso de los padres de Nuria.
-¡Esto es enorme! -Dijo David.
-Un poco sí. -Reconoció Nuria.
El piso tenía cuatro habitaciones, un baño, un salón enorme y una cocina, todo en perfecto estado ya que los padres de Nuria acababan de remodelarlo. Los chicos se repartieron las habitaciones.
-Bueno, ¿volvemos al hospital? -Propuso Carlos.
-Claro, vamos. -Dijo Dani.- ¿Vosotras venís?
-Yo no puedo, tengo que estudiar. Exámenes... -Respondió Nuria.
-Yo tampoco puedo ir, pero os acompaño hasta allí. Me pilla de camino. -Dijo Sandra.
Los cinco salieron por la puerta. Cuando bajaron, se despidieron de Nuria y se fueron hacia el hospital.

martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 25.

Es de madrugada cuando tocan a la puerta de la habitación donde están Carlos, Dani y Álvaro. Este último se levanta para abrir la puerta y cuando ve a David le da un gran abrazo.
-Deberías haber esperado a mañana, seguro que estás muy cansado. -Le dice Carlos.
-No importa, necesitaba veros. -Responde David. -¿Cómo sigue Blas?
-El médico ha dicho que parece que mejora... -Dice Dani- Esperemos que siga así.
-Venga chicos, a descansar que es muy tarde. -Les dice Álvaro.
Los chicos vuelven a dormirse, ahora más tranquilos porque ya vuelven a estar los cinco juntos.

Empieza un nuevo día. Nuria y Sandra han quedado para ir temprano al hospital, cuando llegan les da mucha alegría encontrarse allí a David.
-¡Hola chicas! -Les dice él dándoles un abrazo.
En ese momento el móvil de David suena. Es Marta.
-Buenas días, princesa. -Le dice David al descolgar.
-Buenos días guapo. ¿Qué tal el viaje? -Responde ella.
-Bien, llegué de madrugada y he podido descansar.
-Me alegro. ¿Qué tal los chicos?
-Carlos y Dani estás bien, Blas... Bueno, el médico dice que se está recuperando.
-Espero que siga así... Tengo que colgar cielo, más tarde hablamos. Te quiero.
-Está bien, te quiero mucho.
Ambos cuelgan a la vez y David regresa con los demás.
El médico entra en la habitación para ver cómo siguen Carlos y Dani, que parece que están mucho mejor.
-¿Cómo os encontráis? -Pregunta el médico.
-Como nuevos. -Dice Carlos.
-Eso está muy bien, porque os traigo el alta para que podáis marcharos. -Les responde.
Carlos y Dani firman el alta y recogen sus cosas mientras el médico sale de la habitación.
-Chicos... ¿qué hacemos? No podemos volver a Madrid, pero tampoco podemos vivir en la sala de espera del hospital... -Dijo Álvaro.
-Tienes razón... -Respondió Dani.- ¿Alguna idea?
Los chicos se miraron entre sí.
-Bueno, Carlos se puede quedar en mi casa. -Respondió Sandra.- Al fin y al cabo, sigue siendo mi primo.
-¿Y nosotros? -Dijo Dani.
-Mis padres tienen un piso para alquilar, hablaré con ellos. -Dijo Nuria mientras se sacaba su móvil para llamar a su madre y contárselo.
Unos minutos después Nuria regresa.
-Chicos, mis padres dicen que ningún problema, podéis quedaros allí. -Dijo Nuria sonriendo.
-¡Mil gracias! -Respondieron los chicos.
Todos se fueron hacia el piso excepto Álvaro.
-Voy a ver a María, tenía que estudiar y seguramente hoy no saldrá de casa.
-Está bien. -Le respondió David.
Álvaro subió a su coche y se fue, los chicos fueron andando hasta el piso de los padres de Nuria para instalarse allí durante unos días.












viernes, 26 de abril de 2013

Gracias.

Hey, ante todo gracias por leer esta entrada.
"-¿Qué escuchas? +Auryn. -Jo, siempre estás escuchando lo mismo... ¿no te cansas?" Eso me ha pasado cientos, miles de veces. La gente de mi alrededor no es capaz de comprender lo que esos cinco chicos me aportan. Ellos me ayudan a seguir adelante, me recuerdan la importancia de sonreír y su música me hace olvidarme de todo aunque sea solo durante unos minutos. ¿Qué tiene de malo que les escuche? Pero no, mis amigos y mi familia no entienden eso. Si tu eres un/a auryner con más amig@s auryners cuídalos bien, porque tienes un tesoro. A mí me encantaría poder tener en mi ciudad a alguien con quien compartir todo sobre ellos. Mis amigos no son capaces de entender que quiera ir a verles una y otra vez, siempre me dicen "pero si ya les has visto"... ¿y qué? Tú puedes ver a una persona todos los días y seguir necesitándola. Pues eso me pasa a mí con ellos, da igual las veces que les vea, nunca se me van a quitar las ganas de abrazarles. Nunca se me van a quitar las ganas de decirles que les quiero, de darles las gracias por existir, por aparecer en mi vida y cambiarla y por haberme hecho conocer a gente (aunque solo sea en twitter) tan increíble. Solo un/a auryner es capaz de entender que llore por no verles, y solo ell@s son capaces de animarme en esos momentos. Aunque sea con un tweet o un mensaje de WhatsApp, me han sacado muchas sonrisas cuando más lo necesitaba, y quizá eso sea lo que más tengo que agracederle a Auryn.


Y todo esto viene a que ayer, mis padres me dijeron que no a la firma de Sevilla, y cuando yo estaba llorando sola en mi habitación fueron unas cuantas auryners las que me animaron y me sacaron una sonrisa. Quería dedicarles una entrada, para darles las gracias por estar ahí. Ellas saben quiénes son.
Gracias, porque siempre estáis ahí.

domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 24.

Verónica subió a su coche nerviosa y empezó a murmurar.
-Tengo que irme de aquí, tengo que largarme...
Arrancó y puso rumbo a Madrid.

A la vez, en Madrid había alguien subiéndose también a su coche.
-¿De verdad que no quieres que te acompañe? -Le dijo Marta a David una vez más.
-No, en serio. Tú tienes que quedarte aquí, tienes mucho que hacer.
-Está bien... Te echaré de menos. -Le respondió besándole dulcemente.
-Y yo a ti, amor. -Dijo David cerrando la puerta de su coche.
Se despidieron una vez más con la mano y Marta se quedó mirando cómo David se alejaba. Mientras volvía a entrar en casa, su teléfono sonó.
-¿Sí? -Respondió Marta.
-Eres una asquerosa, tú me lo has robado. -Dijo alguien al otro lado de la línea.
-¿Quién eres? -Preguntó Marta, pero no obtuvo respuesta, le habían colgado.

Mientras, Álvaro estaba ya en la comisaría.
-Buenas, siéntese. -Le dijo el policía que le había llamado. -Hemos estado analizando el coche, según hemos averiguado el volante estaba en mal estado, de forma que al girar hacia la derecha el coche iría hacia la izquierda.
-Pero... ¿eso le puede pasar a un coche sin más? -Preguntó Álvaro desconcertado.
-Normalmente no, suponemos que alguien tuvo que manipular el coche. Por eso nos gustaría hablar con su amigo para poder iniciar una investigación.
-Él está inconsciente, el médico nos ha dicho que parece que mejora y que si sigue así en un par de días podremos verle.
-Está bien, cuando sepa algo no dude en avisarnos. Gracias. -Respondió el policía levantándose y estrechándole la mano a Álvaro.
-Muchas gracias, lo haré. -Dijo él devolviéndole el saludo.
Álvaro salió de la comisaría y se fue de nuevo hacia el hospital para ver a los chicos y a María. Cuando llegó María estaba a punto de marcharse a casa.
-¿Te vas? -Preguntó Álvaro.
-Sí, es tarde y mañana tengo que estudiar mucho. -Respondió.
-Espera, te acompaño.
Álvaro se fue a acompañar a María a casa. Mónica, Sandra y Nuria también tenían que marcharse ya. Se despidieron de los chicos y salieron.
-Mañana vendremos, prometido. -Dijo Nuria abrazando a Carlos.
-Te esperaré. Te quiero. -Le respondió él

miércoles, 20 de marzo de 2013

Capítulo 23.

Mónica ya estaba algo más calmada, Álvaro le contaba lo que había pasado a Carlos y Dani y María esperaba a que Nuria y Sandra llegaran. Cuando las vio aparecer fue corriendo a abrazarlas. María no aguantó más, y al abrazarlas comenzó a llorar.
-Vamos, no estés así. Álvaro te necesita. -Le susurró Nuria.
-Eso, tienes que estar con él. -Ayudó Sandra.
-Gracias chicas, muchas gracias. -Respondió María.- Vamos, Carlos y Dani os estaban esperando.
María llevó a Sandra y Nuria a la habitación y sacó a Álvaro de allí, por lo que los cuatro se quedaron solos. -Nosotros no sabíamos que era Blas, simplemente íbamos a adelantar a ese coche y él no pudo controlar el suyo y frenar... No sé que pasó. -Le explicó Carlos a las dos chicas.
-Sí, y me siento fatal... Si no hubiese querido adelantar... -Dijo Dani llevándose las manos a la cara. Carlos le pasó la mano por el hombre y Sandra se acercó a abrazarle.
-Eh, que no ha sido culpa tuya amor. -Le susurró y le dio un beso.
-Gracias. Te quiero. -Respondió Dani.
Nuria también se acercó a Carlos para abrazarle y darle su apoyo.
Mientras tanto, en el pasillo estaban Álvaro y María.
-¿Cómo estás? -Le preguntó María a Álvaro.
-No lo sé... Blas es muy importante... Necesito que esté bien cuanto antes.
-Lo estará, ya verás.
-Ojalá sea cierto...
El móvil de Álvaro comenzó a sonar su teléfono.
-¿Sí? -Dijo Álvaro al descolgar.
-¿Usted es Álvaro García-Gango? Le llamo de la comisaría. Tenemos noticias sobre el accidente que sucedió el otro día.
-Sí, soy yo. -Respondió, pero antes de que pudiera decir algo más llegó el médico.- En una media hora estoy allí, gracias.
-Traigo buenas noticias, Blas mejora notablemente. -Dijo el médico.
Álvaro sacó su maravillosa sonrisa y abrazó a María.
-Si todo sigue igual, en un par de días podrán verle. -Concluyó el médico.
-Gracias por todo. -Respondieron María y Álvaro.
El médico se fue y volvieron a quedarse solos.
-Me voy ya para comisaría, ¿vale? Hablamos luego. Gracias por todo. -Le dijo Álvaro a María dándole un dulce beso. -Te quiero.
-Vale amor, te quiero. -Respondió ella.
María entró en la habitación de nuevo, Mónica que ya estaba despierta se alegró mucho de la noticia que María les contó.
Mientras tanto, Álvaro que salía del hospital se encontró con Verónica.
-¿Qué haces tú aquí? -Le dijo Álvaro.
-Me he enterado de lo que le ha pasado a mis queridísimos chicos... Tenía que sabes que estabais bien.
-Tú eres la que no está bien. -Respondió Álvaro. Se montó en su coche.
-¿Dónde vas?
-A comisaría. Para ver porque se produjo el accidente. ¿Te importa mucho? -Álvaro cerró la puerta y se marchó. Mientras tanto, Verónica se puso pálida.
"¿La policía? ¿Y si...? No, seguro que nadie lo descubriría... Es imposible. ¿O no...?" se quedó pensando Verónica.

domingo, 17 de marzo de 2013

Capítulo 22.

Álvaro estaba sentado en la sala de espera, llorando. Pasaba desapercibido, nadie se fijaba en él. Cuando alzó la vista vio a María y a Mónica entrando por la puerta del hospital. Se levantó y fue corriendo hacia ellas. María le abrazó.
-Ya estoy aquí, tranquilo... Todo saldrá bien. -Le susurraba María para calmarle.
Los tres se sentaron a esperar lo que decía el médico. Mientras tanto, Álvaro les contó a las chicas lo que el hombre que le llamó le había explicado.
-Me ha dicho que llevaba a Blas delante, de repente había una curva, Blas no frenó y un coche que iba a adelantarle impactó contra él. Da la casualidad de que eran Carlos y Dani los que le iban a adelantar. El hombre que venía detrás de Blas me ha dicho que cogió su móvil y miró los contactos. Llamó al que ponía "Mamá" y la madre de Blas me llamó a mí directamente. Llegué al sitio del accidente y cuando les vi allí a los tres... Yo... -Explicó Álvaro entre lágrimas. María volvió a abrazarle. -La policía llegó un poco después que las dos ambulancias... Se quedaron investigando y les dí mi número de teléfono. En cuanto sepan algo me han dicho que me llamarán...
En ese momento salió el médico. Los tres se levantaron y acudieron a su encuentro.
-¿Cómo están? -Preguntó María. Aunque ella parecía la más fuerte estaba muy afectada, pero contenía las lágrimas para animar a Álvaro y Mónica.
-Veréis... Carlos y Daniel están bien, pero está noche la pasarán aquí, prefiero tenerles en observación... Y en cuanto a Blas... Es complicado.
Mónica se desplomó de rodillas en el suelo y comenzó a llorar. Una enfermera vino para atenderla. El médico siguió hablando.
-Blas ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza, creemos que se recuperará, pero este tipo de golpes son muy impredecibles... Le mantendremos ingresado en la UCI para ver cómo evoluciona, pero aún no está fuera de peligro. Si queréis, podéis pasar a ver a Carlos y Daniel en unos minutos.
-Gracias doctor. -Dijo María.
Álvaro se giró hacia ella y la abrazó con fuerza. María notó las lágrimas de Álvaro en su hombro.
-Todo estará bien, ya verás.-Le susurraba ella.- Venga, vamos a buscar a Mónica, llamaremos a Sandra y Nuria y veremos a Carlos y Dani.
María cogió a Álvaro de la mano y ambos se adentraron en el hospital.

Capítulo 21.

-Aún no te has ido y ya te estoy echando de menos... -Le dijo María a Álvaro con lágrimas en los ojos. Su sábado perfecto llegaba a su fin, él tenía que volver y se estaban despidiendo en la puerta de la casa de María.
-Eh, no llores. Volveré antes de que puedas echarme de menos, te lo prometo.-Le respondió él dándole un cariñoso abrazo.
Ambos pasaron unos minutos abrazados, luego un dulce beso y Álvaro se subió a su coche. Se despidieron por última vez a través del cristal y cuando el coche dobló la esquina María ya estaba de nuevo derramando lágrimas por Álvaro, y aunque él quisiera parecer fuerte, también se le escapó alguna que otra.

Blas y Mónica se despidieron con un dulce beso y un largo abrazo, y se prometieron que volverían a verse pronto, muy pronto.
Les pasó lo mismo a Sandra, Dani, Nuria y Carlos. Los cuatro de despidieron juntos después de pasar una tarde perfecta. Los chicos montaron en el coche y partieron de vuelta a casa.

María estaba en su habitación poniéndose el pijama cuando Mónica la llamó. Descolgó el teléfono y escuchó como lloraba.
-¿Moni? ¿Qué te pasa? -Preguntó alarmada.
-Blas... -dijo entrecortadamente- Ha tenido un accidente con Carlos y Dani... Por la carretera... -Mónica ya no conseguía articular bien las palabras, solo se la escuchaba llorar.
-Espera, voy para allá.
María se deshizo del pijama y se vistió todo lo deprisa que pudo. Le explicó a su madre lo que había sucedido y ésta la dejó ir en busca de Mónica. Mientras iba de camino a su casa, Álvaro la llamó.
-Álvaro, ¿te has enterado? Blas...-Dijo María. Al otro lado de la línea se escuchaban sollozos.
-Sí... Estoy en el hospital de tu ciudad. Te necesito. -Dijo Álvaro llorando.
-Tranquilo cielo, recojo a Mónica y vamos para allá. Te quiero.
-Está bien... -Dijo mientras seguía llorando.- Te quiero.
María colgó el teléfono y picó el portero de casa de Mónica. Cuando esta bajó le dio un gran abrazo y ambas se fueron hacia el hospital lo más rápido posible.

domingo, 24 de febrero de 2013

Capítulo 20.

"Estúpida niñata..." murmura Verónica al colgar el teléfono. Está utilizando a Noelia para que le ayude a conseguir información sobre los chicos para así poder amenazarles, pero esta vez se ha equivocado y le ha hecho hacer el viaje siguiendo a Blas para nada. Verónica decide dar una vuelta por la ciudad, y mientras pase, se fija en un chico con gorro entrando en una cafetería. ¿Será él? Verónica decide seguirle y cuando entra se da cuenta de que sí que es él y no está solo. Al fondo de la cafetería se encuentran Carlos, Nuria, Dani y Sandra que han ido a tomar algo después de pasar un rato en el parque. Verónica se sienta en una mesa cerca de ellos y acerca una pequeña grabadora para espiar su conversación, y por desgracia los chicos no se dieron cuenta de nada.

Mientras tanto, en Madrid David y Marta han quedado para pasar la tarde juntos. David llega a casa de Marta para recogerla e ir a dar una vuelta juntos.
-Hola preciosa. -La saluda David dándole un beso corto en los labios.
-¡Hola! -Responde ella feliz.
Empezaron a caminar por el centro, pero David le pidió a Marta que no se cogieran de la mano, ya que muchas fans empezarían a comentarlo y se crearían muchos rumores, Marta aceptó.
Mientras los dos paseaban a David le sonó el teléfono, era un número privado. Dudo unos segundos en contestar, pero finalmente descolgó.
-¿Sí? -Respondió David.
-Ho...la... -Contestó desde el otro lado un fino hilo de voz que sonaba entrecortado por unas lágrimas.- Te.. echo de... menos.
-¿Quién eres?
-¿Ya me has olvidado? Pues... yo a ti... aún no... Te quiero.
Y la llamada terminó. David no sabía quién podía ser, por lo que le dijo a Marta que se habían equivocado de número, ya que no quería preocuparla.

Lejos de David se encontraba Noelia, que estaba llorando desconsoladamente en su habitación después de haber colgado el teléfono. Veía más lejos que nunca a David, empezaba a creer que nunca podría recuperarle.
-Pues si no me quiere a mí, no estará con nadie... -Murmuró Noelia y acto seguido se limpió las lágrimas y salió de su casa sin destino concreto.

domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 19. (2)

María está sentada en el sillón de su casa, sin dejar de mirar el reloj. Son las seis menos cuarto y Álvaro no llega. María empieza a pensar que la ha dejado plantada, "seguro que tiene algo mejor que hacer" piensa. Entonces el timbre sonó, por fin. María fue corriendo a abrir la puerta y allí estaba él. María cierra la puerta detrás de ella y se lanza a sus brazos, ambos se abrazan y se besan durante unos minutos.
-Te he echado muchísimo de menos, que lo sepas. -Le susurra Álvaro.
-Y yo a ti, de verdad.
-Bueno, ¿lista para un sábado juntos?
-Por supuesto.
Álvaro le indica a María que suba en su coche y ella le obedece. Después de unos 30 minutos de viaje en coche, llegan a su destino. María se baja del coche y observa el paisaje. Es un lago rodeado de césped verde y fresco, y de fondo se ven unas preciosas montañas con algo de nieve en la punta. Mientras María mira el paisaje Álvaro le abraza por detrás.
-¿Te gusta el sitio? -Le pregunta dándole un beso en la mejilla.
-Me encanta. Gracias, Álvaro. -Le responde ella sonriente.
-No me des las gracias, boba. He traído algo de merendar y una manta, para que nos tumbemos juntos. ¿Te apetece?
-Más que nada.
Los dos cogen la manta y una bolsa con algo de comida y se ponen a la sombra de un árbol cerca del agua.


Mientras tanto, Noelia está en su habitación sola llorando. No puede olvidarla conversación que acaba de mantener con Verónica.
*Un rato antes*
-¿Verónica? -Responde Noelia al descolgar su teléfono.
-Sí, soy yo.
-¿Qué pasa?
-Pasa que no vales para nada, eres una inútil. Me dijiste que Blas había quedado con una de ellas hoy, pero están metidos en su casa. He hecho el viaje para nada.
-Lo siento... Yo no sabía...
-Excusas que no me valen. ¿Así quieres que te ayude a recuperar a David? Pues vas muy mal, que lo sepas. O haces bien tu trabajo o no volverás a ver a David ni en pintura.
-Pero tú...
-Adiós.
Y Verónica le colgó sin más. Hizo un trato con ella que consistía en que si le ayudaba a sacar los trapos sucios de los chicos, ella le ayudaría a recuperar a David. Ahora Noelia no está muy segura de si ha acertado accediendo a ayudar a Verónica, pero ya no hay marcha atrás...

miércoles, 13 de febrero de 2013

Capítulo 19. (1)

¡Por fin llego el ansiado sábado! Las chicas están deseando que llegue la hora para estar con ellos. Parece que el tiempo no pasa y nunca llegará el momento. Pero poco a poco, la hora llega.
Sandra sale de su casa y se dirige hacia la de Nuria. Cuando llega su amiga se muestra muy nerviosa.
-Pero ¿me vas a decir de una vez dónde vamos? -Pregunta Nuria por décima vez.
-Cálmate, ya lo verás. -Responde Sandra algo más tranquila.
Sandra lleva a Nuria a un lugar al que ella y su primo Carlos solían ir de pequeños a jugar. Es un parque que está en las afueras de la ciudad, muy poca gente lo conoce. Hay una gran parte con césped y tienen muy buenos recuerdos allí. Están sentadas en un banco cuando el móvil de Sandra suena. Solo un toque, es la señal. 
-Vamos, tu sorpresa ha llegado. -Dice poniéndose de pie.
Nuria la imita y la sigue hasta una fuente cercana. ¿Es él? ¿Es real? ¡Sí, es Carlos! Nuria corre hacia él y este la coge en brazos, enrollando las piernas de Nuria a su cadera. Sandra y Dani se abrazan y se susurran al oído cuanto se quieren. Sandra saluda a Carlos y Nuria hace lo mismo con Dani. Los cuatro pasan la tarde en aquel parque, riendo, paseando y sobre todo disfrutando juntos. Aprovechan cada minuto juntos, no saben cuando volverán a verse.

Mónica acude a la puerta en cuanto suena el timbre. Cuando abre y ve a Blas el corazón le da un vuelco.
-¡Hola princesa! Que ganas tenía de verte. -Le dice y acto seguido la besa dulcemente.
Como los padres de Mónica están de viaje, como siempre, ambos pasan la tarde juntos allí, viendo películas bajo una manta.
-No hay nada que me guste tanto como tú y una tarde juntos, te quiero. -Le dice Mónica a Blas.
-¿Te he dicho ya que eres perfecta?
-¿Y yo que mientes?
-Anda ya. -Dice Blas sonriendo y volviendo a besarla para hacerla callar.
-Oye, ¿no prefieres que salgamos a dar una vuelta?
-No... Mejor nos quedamos aquí... 
-Como quieras.
Por suerte para Blas, Mónica no ha insistido, no puede contarle que Verónica está allí y que le ha seguido. Aún es pronto.




















domingo, 27 de enero de 2013

Capítulo 18.

-María, despierta o llegarás tarde.
-Jo mamá, cinco minutos más... -Dice María mientras vuelve a esconder su cabeza bajo las mantas.
-Haz lo que quieras, pero que sepas que tu móvil está sonando. -Respondió la madre de María mientras miraba el móvil iluminado de María.
¿Quién podría ser tan temprano? Ni siquiera son las ocho de la mañana. María se levanta de la cama y se dirige al escritorio. Desbloquea su móvil y ve que es un mensaje de Álvaro. Al leerlo se da cuenta de que el día no podría haber empezado mejor.
"Preciosa! Tengo una sorpresa para ti... El sábado a las cinco y media paso por tu casa a recogerte... Solos tú y yo!" Y una carita sacando la lengua al final del mensaje. María estaba súper feliz y no tardó en responderle.

-¡Adiós mamá! -Grita Sandra para despedirse de su madre.
-¡Adiós! -Le responde su madre desde la cocina.
Sandra va caminando hacia casa de Nuria cuando su móvil vibra. Tiene un mensaje de su primo Carlos. Le decía que preparase a Nuria para el sábado, iba a ir para darle una sorpresa. No mencionó a Dani, pero su primo le dio a entender que también vendría. Sandra empezó a contar las horas que faltaban para el sábado, se moría de ganas de verles.

-¡Buenos días princesa!
-Buenos días cielo. -Mónica sonreía al otro lado del teléfono mientras hablaba con Blas. Le encantaba cuando la llamaba princesa.
-Tengo que contarte una cosa...
-¿Ya te has enamorado de otra?
-Que tonterías dices, eso no va a pasar. Te quiero.
-Y yo a ti, mucho. ¡Cuéntame!
-Pues verás... El viernes tocamos cerca y había pensado en que el sábado.... Podríamos pasarlo juntos. Solo si quieres, claro.
-¿Cómo no iba a querer? -Respondió Mónica con una sonrisa de oreja a oreja- Claro que quiero. Hablamos más tarde, que estoy llegando al instituto. Te quiero.
-Está bien, adiós. Te quiero.
Noelia había escuchado toda la conversación de Mónica y Blas, se había enterado de que él vendría el sábado. En ese momento, sacó su teléfono y escribió un mensaje.
"Sé que uno de ellos vendrá el sábado, si consigo algo más de información te avisaré."
Mensaje enviado.

Llaman al timbre, las tostadas saltan de la tostadora y el microondas le avisa de que la leche está caliente. Todo a la vez. Álvaro no sabe que atender primero, pero se decide por abrir la puerta. Es David. Se dan un abrazo y le invita a pasar.
-¿Quieres desayunar? -Dice Álvaro sirviéndose la leche.
-Un café no estaría mal.
-Tú mismo. -Le responde dándole una taza.
-Tengo que contarte algo, Álvaro. -Empieza a decir David mientras se sirve el café. Termina y se pone un poco de azúcar tras sentarse en una mesa- Es Verónica, me ha llamado.
-¿Cómo? -A Álvaro se le cae una de las tostadas al suelo.- ¿Qué te ha dicho? ¿Qué quiere? -Pregunta mientras la recoge.
David le pide que se siente y mientras desayunan le cuenta todo lo ocurrido con Verónica en los últimos días.