domingo, 28 de octubre de 2012

Capítulo 8.

-¿Qué ha pasado? ¿Es por nuestras fotos? -Dijo Álvaro.
-Sí, pero no son tuyas... Sino de Blas.
Al oírlo, Blas y Mónica se miraron sorprendidos.
-Pero si nosotros no hemos hecho nada. -Replicó Blas.
-Por lo visto, os disteis un pico y alguien os echó una foto... También han dicho que dentro de poco saldrán unas imágenes más impactantes de Álvaro. Supongo que serán las otras... -Explicó Noelia.
-Joder... Joder. -Dijo Blas.
-A ver, calma... Yo creo que lo mejor es que hoy disfrutemos y lo pasemos bien. No olvidemos que mañana es nuestro último día de descanso y por la tarde volvemos... Así que venga, hoy a pasarlo bien y mañana hablaremos con Magí... -Dijo Carlos intentando calmarlos a todos.
-A mí me parece bien. -Dijo Dani.- Hoy a disfrutar.
Los chicos volvieron al agua. Y de nuevo María se quedó sola mirándoles.
-Hola, ¿estás sola? -Le dijo un chico a María.
-Eh, sí... -Le respondió ella.
-¿Te importa si te hago compañía? -Le preguntó sonriendole.
María le dijo que sí con la cabeza y él se sentó. Es un chaval realmente mono, tiene los ojos claros y el pelo castaño. Una sonrisa realmente encantadora, y además se ve muy simpático.
Empezaron a hablar y a reír, a María le caía muy bien. Álvaro los observaba desde lejos, sentía celos, aunque no quería admitirlo.
-Ve a hablar con ella. No tengas miedo a enamorarte. -Le dijo Carlos.
-Es que... No sé, es complicado... Muy complicado.
-¿Puedo contarte algo?
-Claro.
-Creo que me gusta Nuria... Estábamos fingiendo estar juntos, una larga historia... Pero, ahora creo que me gusta de verdad.
-Yo creo que a ella también le gustas, lánzate.
-¿Hacemos un trato? Yo me lanzo con Nuria si tú le dices a María que la quieres. -Dijo Carlos extendiendo su mano.
-Bueno... Está bien. -Dijo Álvaro cogiéndola.
Entonces, Carlos se acercó a Nuria. La cogió por la cintura y la besó delante de todos.
-Te quiero, pero te quiero de verdad. Sin juegos, sin tonterías. Te quiero.
Nuria se quedó sin palabras y volvió a besar a Carlos mientras todos los demás aplaudían y reían.
Álvaro se acercó a la toalla donde estaba María con el chico de la sonrisa encantadora llamado Pedro.
-María, tengo que hablar contigo. ¿Puedes venir?
-Ahora estoy hablando, ¿es muy importante?
-Mucho... Por favor.
-Está bien...
María su puso de pie y miró a Álvaro.
-Siento lo que te he dicho en el coche, tengo miedo de enamorarme y perderte. Tengo miedo de que no me quieras... Pero eso no puede hacer que no te quiera y que no me enamore de ti. Y me arrepiento mucho de haberte dicho en el coche que solo somos amigos. Porque no quiero que semos solo eso... Quiero que seamos inseparables, que no podamos vivir el uno sin el otro. Y no aguantaba más verte con el chaval ese ahí, hablandy eso... Me mataba.
María se queda sin palabras, pero lo dice todo en el abrazo que le da a Álvaro.
-Te quiero. -Le responde María.
-Y yo a ti. -Le contesta Álvaro.
Al ver que se abrazan, Pedro se marcha y todos los demás que estaban en el agua se acercan.

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