martes, 16 de octubre de 2012

Capítulo 3.

Carlos sigue sollozando y apenas le salen las palabras. Sandra entra a un bar que hay al lado para pedir una botella de agua. Mientras tanto, Carlos abrazado a Nuria se tranquiliza.
-Es que... La abuela de Álvaro nos ha criado. Siempre estábamos allí en su casa juntos, y nos daba de merendar y nos contaba cuentos. Ella fue la que me regaló el primer gorro. Me lo tejió ella misma... Y desde entonces siempre llevo gorros. Pff... -Explicaba Carlos.
-Pero, ¿qué le ha pasado? -Pregunto Blas preocupado.
-Está ingresada, se ha caído por la calle y está bastante mala, es una mujer mayor, y me da mucha pena, porque ella siempre me ha querido muchísimo... -Carlos se seca las lágrimas.- Álvaro me ha dicho que está con María en el hospital, que si me puedo acercar. ¿Os importa?
-No claro, vete. -Responde Nuria.
-Oye, ¿te importaría acompañarme? -Le dice Carlos a Nuria.
-No, en absoluto... -Dice Nuria algo nerviosa.
Los dos se montan en el coche y se van para el hospital. Los seis amigos restantes deciden irse a casa de Mónica, ya que sus padres están de viaje y no hay nadie.

Carlos y Nuria llegan al hospital. Álvaro está con María en una pequeña sala de espera que hay antes de entrar al pasillo de las habitaciones. Carlos y Álvaro se abrazan. Para ambos, la abuela de Álvaro había sido alguien muy importante en sus vidas, y les dolía mucho verla mal ahora.
-Venga, recuerda todas las veces que nosotros nos caímos y ella nos levantó... Y deja de llorar porque nosotros estamos aquí para levantarla... -Le susurra Carlos a Álvaro.
Se abrazan. Nuria y María se estremecen al ver lo unidos que están, se miran y ella también se abrazan. Carlos y Álvaro vuelven con las chicas. Álvaro le da un beso muy dulce a María en la mejilla, pero esta vez Carlos no hace ningún comentario burlón, sino que le coge la mano a Nuria.
-Muchas gracias por haber venido conmigo en lugar de quedarte con ellos... De verdad.
-Venga ya, no tienes porque darlas. -Responde Nuria.
Carlos la abraza y ella lo nota sollozar. Le acaricia la espalda para consolarle y él la aprieta más fuerte contra su pecho.
Unos minutos después, llega el médico. En la sala de espera solo están ellos cuatro. El médico se acerca.
-Buenas tardes, siento informarles de que la caída ha sido bastante grave... Pero por ahora todo va mejor. Es una mujer con mucha fuerza y vitalidad, y creemos que con suerte, en dos meses, quizá algo más, estará recuperada.
-¿Podemos pasar? -Pregunta Álvaro.
-Está bien, pero solo dos personas, y no mucho tiempo... -Contesta el médico.
Las chicas los miran y les sonríen invitándoles a entrar. Álvaro y Carlos se abrazan y pasan juntos. Una vez solas, Nuria le lanza la pregunta a María.
-¿Besa bien?
-¿Qué dices? -Responde María ruborizándose.
-Venga... Sabemos que no os habéis ido a que le enseñes la ciudad... -Dice Nuria sonriendo.
-Apenas nos hemos dado un beso lo han llamado... -Responde María.
-Ah, bueno...
-¿Y tú cómo que has venido con Carlos?
-No sé, él me lo pidió...
Justo en ese momento los chicos salen de la habitación. Se les ve mucho más felices.

Mientras tanto, en casa de Mónica también han pasado muchas cosas.













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